Hemorroidectomía

¿Cómo es y en qué consiste?

La hemorroidectomía es la cirugía destinada a extirpar los paquetes hemorroidales internos y externos que provocan sangrado, dolor o que se prolapsan al exterior. Se realiza habitualmente bajo anestesia regional o general y puede llevarse a cabo con distintas técnicas (convencional, grapada o con dispositivos de energía avanzada), buscando retirar el tejido enfermo y, al mismo tiempo, preservar la anatomía y la función del canal anal.

¿Cuál es la indicación?

Está indicada en hemorroides grado III y IV que no responden a tratamientos conservadores o mínimamente invasivos, en casos de sangrado importante, dolor intenso recurrente o trombosis hemorroidal de repetición. También se considera cuando las hemorroides afectan de forma significativa la calidad de vida del paciente.

¿Hay alternativas?

Sí. En los grados iniciales existen opciones como las ligaduras con bandas elásticas, la esclerosis, la fotocoagulación y distintos tratamientos médicos. Incluso en grados más avanzados puede estudiarse el uso de técnicas menos agresivas según la anatomía y el perfil del paciente, pero cuando el problema es importante la hemorroidectomía sigue siendo el tratamiento más definitivo.

¿Cuál es el riesgo y el pronóstico?

Los principales riesgos son el dolor postoperatorio, sangrado, infección, estrechez anal y, muy raramente, alteración de la continencia. Con una buena técnica, analgesia adecuada y cuidado en el postoperatorio, el pronóstico es excelente: se controla el sangrado, se corrige el prolapso y la mayoría de los pacientes retoman su vida habitual con una gran mejoría de los síntomas.