Apendicectomía por laparoscopia
¿Cómo es y en qué consiste?
La apendicectomía laparoscópica es la cirugía para extraer el apéndice inflamado, habitualmente por una apendicitis aguda, mediante pequeñas incisiones en el abdomen. A través de una cámara se visualiza la cavidad abdominal, se identifica el apéndice, se ligan sus vasos y se reseca de forma segura, extrayéndolo por una de las incisiones. Esta técnica suele asociarse con menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida en comparación con la cirugía abierta tradicional.
¿Cuál es la indicación?
Es el tratamiento de elección para la apendicitis aguda, tanto en formas no complicadas como, en muchos casos, en formas complicadas (perforación, absceso o peritonitis localizada), según la valoración individual. El objetivo es retirar el foco infeccioso y prevenir la perforación, la peritonitis difusa y otras complicaciones graves.
¿Hay alternativas?
En situaciones muy concretas, algunos pacientes pueden beneficiarse de un tratamiento antibiótico inicial y manejo conservador, especialmente en apendicitis complicadas con abscesos bien delimitados o en pacientes de alto riesgo quirúrgico. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos la solución definitiva sigue siendo la apendicectomía.
¿Cuál es el riesgo y el pronóstico?
Los riesgos incluyen sangrado, infección de heridas, abscesos intraabdominales o, en casos graves, sepsis. La vía laparoscópica ofrece menor dolor postoperatorio, mejor exploración de la cavidad y una recuperación más rápida. El pronóstico es muy favorable si el diagnóstico y el tratamiento se realizan de manera oportuna.